
Nuestros nietos estaban en la casa el domingo. Emma, nuestra nieta de 3 años, me vino y me dijo “ Nana, Yo quiero un wabbit (conejo). ¿Me compraría uno por mi cumpleaños”? Papa, estaba sentado a lado de mi y le dijo “Emma, di... rrrrabbit”. Emma trató de nuevo con mucha concentración y dijo, “rrrwabbit”. Otra vez, Papa le dijo “rrrrabbit” y Emma repitió “rrrwabbit”. Papa dijo “rrrrabbit”, entonces Emma por lo cual le contestó sin vacilar “ No mas lo llamaré bunny” (conejito). Papa y yo tuvimos una gran risa. ¡Cómo le ganó en astucia ella al Papa!